Un fondo de pensiones corporativo japonés que gestiona aproximadamente 120 millones de euros planea destinar el 1 % de sus activos al sector cripto. Este movimiento estratégico busca diversificar su cartera frente a las divisas tradicionales, reflejando una creciente aceptación institucional de los activos digitales en el país asiático.
La integración de los activos digitales en las finanzas tradicionales sigue avanzando a paso firme. Mientras Europa consolida su marco normativo con el Reglamento MiCA, otras potencias económicas como Japón también están adaptando sus estructuras para dar cabida a esta nueva realidad financiera, demostrando que la adopción institucional es una tendencia global imparable.