#MileiMemeCoinControversy El escándalo de Milei con la criptomoneda MEME es síntoma de una peligrosa fusión entre populismo digital y especulación financiera irresponsable. Su promoción de $LIBRA no fue un acto inocente de difusión, sino un ejemplo del uso del poder presidencial para incidir en mercados volátiles sin asumir responsabilidad. La excusa de que “cada inversor es responsable de sus decisiones” es un eufemismo neoliberal que ignora la influencia estructural de un jefe de Estado sobre la confianza pública.
Este caso ilustra cómo los discursos libertarios pueden servir para encubrir fraudes: bajo la retórica de la “libertad de mercado”, se normaliza la manipulación financiera. La caída abrupta del valor de la criptomoneda tras su promoción por Milei no es solo un error de juicio, sino una forma de pump and dump donde los insiders lucran y el ciudadano común pierde.
Más grave aún es la respuesta oficial: un rechazo a la regulación y una negación de responsabilidades que lo acercan más a un influencer financiero irresponsable que a un estadista. Este episodio no solo pone en duda su capacidad de gobierno, sino que exhibe las contradicciones de su propio ideario: el mercado, en este caso, fue manipulado desde el poder.
