+40% en 7 días. Y ahora viene la parte peligrosa: la cabeza. Después de una semana verde el cerebro te pide subir el tamaño, saltarte el checklist, sentirte más listo que el mercado. Ahí es donde se devuelven las ganancias. La euforia es tan mala consejera como el miedo, solo que se disfraza de confianza. Así que la semana que viene: mismo riesgo, mismo plan, mismas reglas. El resultado fue verde, pero lo que protejo es el proceso. El precio manda, la disciplina decide.