Capítulo I: La Sonrisa de lo Imposible
En mitad de un escenario postapocalíptico, donde los troncos calcinados se alzan como dedos oscuros contra un cielo gris, se encuentra Lumi. No parece notar la muerte que la rodea; está concentrada tallando los últimos detalles de un muñeco de madera, un ser de vida creado a partir de la misma madera muerta del bosque. Su sonrisa ilumina la escena, pero no es la única luz. A corta distancia, cerca de un tocón inmenso, una flor solitaria brilla con una luminiscencia mágica sobre la tierra seca. Lumi y esa flor son espejos la una de la otra: dos símbolos de esperanza inquebrantable en medio del caos total.