La economía estadounidense muestra signos de debilidad, el conflicto en Irán se intensifica y varios tenedores institucionales de Bitcoin liquidan posiciones en el mercado. Estos factores reducen las probabilidades de que la criptomoneda alcance los 75.000 dólares. Aunque BTC ha logrado mantenerse sobre los 66.000 dólares durante la semana, los operadores temen un retroceso durante el fin de semana, cuando los mercados occidentales permanezcan cerrados por Pascua.
El petróleo WTI superó los 110 dólares tras la amenaza de una acción militar estadounidense en Irán, provocando una huida de los activos de riesgo. Paralelamente, el Tesoro de EE.UU. alertó sobre los 2 billones de dólares del mercado de crédito privado. Blue Owl, gestora de 307.000 millones, reportó solicitudes de reembolso excepcionales en dos de sus fondos, limitando los retiros al 5% y encendiendo las alarmas entre los inversores.
Las solicitudes continuas de subsidio por desempleo en EE.UU. subieron a 1,84 millones, y la mayoría de los despidos provienen de empresas que redirigen presupuestos hacia la inteligencia artificial. No obstante, el déficit federal previsto para 2026 alcanza los 1,9 billones de dólares, lo que obligará a inyectar liquidez. Esta medida, históricamente favorable a los activos escasos, podría respaldar el precio de Bitcoin a medio plazo.
La percepción de riesgo en Bitcoin debe mejorar para que sea viable un repunte hacia los 75.000 dólares. Las salidas netas de los ETF al contado estadounidenses suman 450 millones desde el 24 de marzo, reflejando una demanda institucional débil. Además, mineras como MARA Holdings vendió 15.133 BTC en marzo, Riot Platforms transfirió 500 BTC y Nakamoto Holdings liquidó 284, pese a prometer acumulación.
A pesar de esta presión vendedora, empresas como Strategy y Metaplanet continúan absorbiendo parte de la oferta. Los inversores empiezan a reconocer que Bitcoin actúa como salvaguarda frente al aumento de la oferta monetaria. Los gobiernos harán todo lo posible por evitar una recesión, lo que incrementa las probabilidades de que el camino hacia los 75.000 dólares se mantenga firme, incluso con condiciones macroeconómicas adversas.
