Si estás leyendo esto, probablemente entenderás las 5 reglas siguientes.
Tod@s necesitamos cultivar nuestro discernimiento, nuestra capacidad para detectar los patrones en la falsedad, la manipulación y el engaño. Una vez que lo logramos, grandes e ingentes cantidades se disipan como la niebla cuando los rayos de sol la atraviesan.
Cuáles son, entonces, las lecciones más amplias de todo esto?
Primero, que mantener un escepticismo general y crítico es clave, especialmente con el contenido que constantemente aparece en redes sociales.
Segundo, que redes sociales y medios alternativos han sido rápidamente co-optados por los mismos interesados que co-optaron los medios tradicionales.
Tercero, el engaño puede ser muy sofisticado y se elabora con tantas capas como sea necesario para ocultar la verdad o manipular la opinión pública. Aun así, sigue una cierta lógica, y eso puede usarse para desenmascararlo.
Cuarto, identidad y antecedentes a menudo proporcionan pistas valiosas sobre qué afirmaciones no son confiables. Aunque los principios generales de argumentación suelen aconsejarnos evitar el escrutinio de las personas y centrarnos en sus argumentos, los expertos en contrainteligencia saben que ocurre lo contrario.
En quinto y último, a veces todo este engaño trae consigo una ventaja inesperada: podemos descubrir verdades que nos habrían resultado difíciles de discernir sin manipulación, al observar de que intentan desviarnos ciertas personas.
El problema no reside en caer en la proverbial madriguera del conejo, sino en saber cuándo es necesario y elegir la madriguera adecuada. Y, por supuesto, evitar guías poco fiables.