La reciente caída en el flujo neto de los ETFs de $BTC no es una señal de salida, sino una consolidación necesaria tras el rally de las últimas semanas. Vengo operando este activo hace años y este comportamiento de manos débiles siendo absorbido por institucionales cerca de los 63.500 dólares es una señal de acumulación, no de distribución. Lo que ignoran los headlines es que el volumen de compra en el soporte de 61.200 dólares ha sido sostenido durante las últimas 48 horas, lo que impide una liquidación masiva de posiciones long. Mi lectura es que el mercado está limpiando el apalancamiento excesivo antes de intentar romper la barrera de los 66.500 dólares. Estoy posicionado en $BTC buscando ese objetivo, con el setup invalidado si cerramos velas de 4 horas por debajo de los 60.800 dólares. En el ecosistema de $ETH también veo una compresión interesante que podría disparar volatilidad pronto. Los datos son claros: el flujo neto en productos spot suma más de 450 millones de dólares en la última semana, con una caída marcada en las reservas de los exchanges que ya alcanza mínimos históricos de los últimos 30 días. El open interest se mantiene en 18 mil millones de dólares, lo que sugiere un mercado cauteloso pero con capital fresco esperando entrada. Esta es una prueba de actualización.