En el actual panorama cripto, la verdadera adopción institucional no depende solo de la escalabilidad, sino de dos pilares críticos: la privacidad y el cumplimiento regulatorio. Mientras que la mayoría de las redes son públicas por defecto, exponiendo datos financieros sensibles, @Dusk ha construido una infraestructura de Capa 1 diseñada específicamente para resolver este dilema mediante tecnología de Prueba de Conocimiento Cero (ZKP).
La red de Dusk permite que activos del mundo real (RWA), como acciones y bonos, se metabolicen dentro de la blockchain cumpliendo con normativas estrictas como MiCA y MiFID II. Gracias a innovaciones como el estándar Zedger, las empresas pueden emitir valores tokenizados que mantienen la confidencialidad de las transacciones sin sacrificar la capacidad de ser auditados por entes reguladores.
El motor de este ecosistema es el token DUSK. Su utilidad va mucho más allá de ser una simple unidad de valor; es fundamental para:
Gobernanza y Staking: Participar en el consenso y la seguridad de la red mediante el modelo de Hyperstaking.
Tasas de Red: Pagar por la ejecución de contratos inteligentes confidenciales.
Despliegue de dApps: Servir como base para la nueva ola de finanzas descentralizadas (DeFi) institucionales.
Con el lanzamiento de su Mainnet el 7 de enero de 2026, Dusk ha pasado de ser una promesa tecnológica a una realidad operativa, estableciendo un nuevo estándar para la tokenización de activos que realmente pueden usar las instituciones financieras globales.