Si pasas suficiente tiempo en este mercado, desarrollas un detector de mentiras bastante sensible. Hoy en día, cualquier red que quiere subir un 20% le agrega el tag "AI" a su biografía de X. Pero, si te detienes a analizar cómo funciona un agente de IA de verdad, te das cuenta de que la mayoría de estas redes son castillos de naipes.
He visto proyectos increíbles de IA fallar no por su código, sino porque la infraestructura que los sostenía era un caos. ¿De qué sirve tener un agente de IA ultra avanzado si cada vez que tiene que tomar una decisión, el costo del gas ha subido un 300% porque alguien está minteando una colección de fotos de perritos? Eso no es tecnología, es un casino.
El error del "Cálculo Variable"
Lo que me hizo mirar a Vanar no fue su marketing de "gaming", fue entender el problema de la previsibilidad. En el mundo real, una empresa tiene un presupuesto. Si un agente de IA tiene que ejecutar 10,000 transacciones al día, el CFO necesita saber exactamente cuánto va a costar. La "finalidad probabilística" y los "fees dinámicos" son el suicidio de cualquier modelo de negocio serio.
En Vanar, entendí que los $0.0005 fijos no son una "oferta", son un requisito industrial. Es la diferencia entre un juguete y una herramienta.

Memoria vs. Narrativa
Otro punto que me hizo cambiar de bando: la memoria. La mayoría de las L1 son "amnésicas". Un agente de IA en una red normal tiene que consultar bases de datos externas (fuera de la cadena) para recordar qué hizo hace 5 minutos. Eso rompe la descentralización y añade latencia.
Cuando descubrí myNeutron en Vanar, me di cuenta de que estaban resolviendo un problema de ingeniería, no de hype: darle memoria nativa al protocolo.
Conclusión: Prefiero lo "aburrido" que funciona.
Dusk me enseñó que la finalidad instantánea es clave para el dinero real. Vanar me está enseñando que la estabilidad de costos y la memoria nativa son clave para la inteligencia real.
No estoy aquí por el próximo pump de una narrativa de moda. Estoy aquí porque, cuando el ruido de la IA se calme, solo quedarán en pie las redes que construyeron pensando en la eficiencia operativa, no en el algoritmo de Twitter.
¿Ustedes qué buscan? ¿La adrenalina de una red que se congestiona o la tranquilidad de una infraestructura que simplemente cumple su promesa cada vez?

