1. Operas porque “se está moviendo”

Entrar porque ves velas grandes, volumen repentino o Twitter explotando es reacción, no análisis. El mercado se mueve para atraer jugadores tarde.

2. Cambias el plan en medio del trade

Mueves el stop

Cancelas el stop

“Le das más aire”

Dices “si baja compro más”

Eso no es gestión, es negación.

3. Operas demasiado seguido

El mercado no paga por actividad, paga por precisión.

Muchos trades = dopamina, no edge.

Si sientes ansiedad por “no estar dentro”, ya perdiste objetividad.

4. Apuestas tamaño, no estructura

Cuando el tamaño de la posición busca “recuperar” pérdidas pasadas, estás apostando contra el mercado y contra ti mismo.

El mercado no sabe que perdiste.

5. Confundes narrativa con probabilidad

“ETF”, “halving”, “AI”, “guerra”, “noticia bomba”…

Las narrativas mueven titulares, no garantizan timing ni dirección.

El precio paga estructura, liquidez y flujo, no cuentos.