La carta del legendario inversor Warren Buffett, dirigida a los accionistas de Berkshire Hathaway, marca el cierre de una era y exhibe con claridad su visión para la transición. En ella, Buffett reitera su plena confianza en Greg Abel como sucesor al cargo de consejero delegado: “No puedo pensar en un CEO, consultor, académico o miembro del Gobierno — lo nombre usted — al que elegiría antes que a Greg para gestionar sus ahorros y los míos”.
Tras 60 años al mando, Buffett anuncia que dejará de escribir la carta anual de la compañía, aunque continuará emitiendo su misiva personal de Acción de Gracias.
Respecto a su filantropía, advierte que acelerará el ritmo de donaciones: unos 1.300 millones de dólares en acciones de Berkshire se han convertido en 2,7 millones de acciones de clase B para entregarse a fundaciones vinculadas a sus hijos.
Aunque se retira de la operación diaria, Buffett se asegura de permanecer como presidente de la empresa y conservará una “cantidad significativa” de acciones Clase A de Berkshire mientras los inversores desarrollan “la confianza con Greg que Charlie y yo disfrutamos durante tanto tiempo”. En resumen: la carta es tanto un testamento profesional como personal — un pase de bastón preparado, un compromiso con la continuidad de la empresa y una reafirmación del compromiso con la filantropía.

La sabiduría y el legado de Warren Buffett permanecerán, incluso cuando él se retire de la escena pública. Su impacto, ejemplo y resultados en el mundo de las inversiones a largo plazo seguirán inspirando a muchas generaciones futuras sin lugar a dudas. $BTC $SOL #WarrenBuffett #BerkshireHathaway

