Lo que pasó con Sam Altman (el fundador de OpenAI y creador de Worldcoin) es un giro radical en su discurso, y esto golpeó directo al corazón del proyecto.$WLD

​La idea original (la "narrativa") con la que vendieron Worldcoin desde el primer día era muy clara: la Inteligencia Artificial va a dejar a millones de personas sin trabajo, así que necesitamos escanear los ojos de todo el mundo con el Orb para demostrar que somos humanos y, a cambio, repartir una Renta Básica Universal (UBI) en criptomonedas para que la gente tenga dinero para sobrevivir. Esa promesa de "dinero gratis para todos por el simple hecho de ser humanos" fue lo que atrajo a millones de usuarios e inversores.

​¿Qué fue lo que dijo el "viejo"?

​Recientemente, tras financiar un experimento masivo de renta básica en el que gastó más de 60 millones de dólares de su propio bolsillo para ver cómo funcionaba, Altman cambió públicamente de opinión.

​Durante una aparición en un podcast y en declaraciones posteriores, el director de OpenAI dejó claro que ya no tiene tanta fe en el Ingreso Básico Universal clásico (darle dinero en efectivo a la gente de forma fija). Sus puntos clave fueron:

​Ya no le convence el dinero en efectivo: Dijo que dar cheques mensuales fijos no va a solucionar los verdaderos cambios económicos profundos que provocará la IA.

​Cambio hacia la "Propiedad Colectiva": Ahora dice que prefiere un modelo donde las personas tengan una especie de "participación o acciones" en lo que la IA genere, o incluso acceso directo a la capacidad de cómputo, en lugar de recibir monedas. Llegó a decir que prefiere apuntar a una "riqueza extrema universal" basada en la propiedad del desarrollo tecnológico, dejando atrás el concepto de "básico".

​¿Por qué afecta esto a Worldcoin (WLD)?

​El mercado de las criptomonedas se mueve muchísimo por la narrativa y las promesas de futuro. Cuando el creador del proyecto sale a decir que la idea principal en la que se basaba todo el ecosistema (repartir dinero básico a nivel global a través de un token) ya no es el camino ideal, los inversores a largo plazo pierden la confianza.

​Muchos sintieron que el proyecto perdía su propósito original y se convertía simplemente en una base de datos de identidades digitales (World ID), restándole valor de utilidad real al token WLD. Esto provocó un fuerte sentimiento bajista y ventas masivas que hundieron el precio en semanas recientes.