​Estamos entrando en una era de vigilancia digital sin precedentes. Los gobiernos exigen procesos de "Conoce a tu Cliente" (KYC) para todo, lo que obliga a los usuarios a entregar copias de sus pasaportes y datos biométricos a plataformas que, tarde o temprano, terminan siendo hackeadas. Tu identidad termina en la "dark web" por el simple hecho de querer invertir. #dusk _foundation ha dicho "basta" y ha presentado la solución definitiva: el ZK-KYC. Es el puente perfecto entre la legalidad que exigen las instituciones y la privacidad que merecen los seres humanos.

​Gracias a las pruebas de conocimiento cero, $DUSK _foundation permite que demuestres que eres un inversor acreditado, que eres mayor de edad o que no resides en un país sancionado, sin revelar jamás quién eres. Envías una prueba matemática de que cumples con el requisito, y la red la acepta sin necesidad de conocer tu nombre o ver tu cara. Es la identidad soberana llevada a su máxima expresión. Para las instituciones, esto es un alivio inmenso, ya que reduce su responsabilidad legal al no tener que custodiar bases de datos peligrosas con información personal de miles de clientes. Para el usuario, es recuperar el control de su vida digital. En la red de @Dusk _foundation, eres un participante legítimo pero anónimo. Estamos ante la reinvención de la ciudadanía digital, donde el cumplimiento normativo deja de ser sinónimo de espionaje.