En la vida no triunfa la mayoría, triunfa el 1%. No porque tenga más suerte, sino porque piensa y actúa distinto. Mientras el 99% busca resultados rápidos, el 1% entiende que el verdadero poder está en la paciencia, la disciplina y el largo plazo.

En las finanzas sucede lo mismo: el 1% no persigue el dinero fácil, construye riqueza con tiempo. Las inversiones más pacientes son las que terminan generando más dinero, porque dejan que el interés compuesto haga su trabajo. El 1% sabe esperar, soportar caídas, ignorar el ruido y mantenerse firme cuando otros abandonan.

Triunfar no es correr más rápido, es quedarse más tiempo en el juego. Y en el juego del dinero, la paciencia no es una virtud: es la estrategia que separa al 1% del resto.