El gobierno de Trump ordenó el congelamiento de 344 millones de dólares en criptomonedas que, según sus investigaciones, estarían vinculadas a Irán. La medida se enmarca en una escalada de presión económica contra el régimen persa, justo cuando las conversaciones para frenar la guerra siguen estancadas y la economía global tambalea por el conflicto.
Aunque se desconoce si este multimillonario golpe financiero modificará la postura de Teherán en la mesa de negociaciones, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue contundente: "Seguiremos el rastro del dinero que Irán desesperadamente intenta sacar del país y cortaremos todas sus líneas vitales". El funcionario confirmó que su agencia ya está sancionando a múltiples billeteras digitales vinculadas al régimen.
Por su parte, la empresa Tether —operador clave en el mundo de las divisas digitales— anunció que colaboró con las autoridades estadounidenses para inmovilizar esos fondos, repartidos en dos direcciones, luego de que Washington compartiera información sobre presuntas actividades ilícitas.
Un funcionario estadounidense detalló a CNN que existen pruebas de "vínculos sustanciales con el régimen iraní", incluyendo transacciones confirmadas con plataformas de intercambio iraníes y movimientos de dinero que pasan por direcciones intermediarias conectadas al Banco Central de Irán. La misión iraní ante la ONU declinó hacer comentarios, y CNN no pudo verificar de forma independiente dichos señalamientos.
El mismo funcionario agregó que el Banco Central de Irán ha recurrido a métodos cada vez más complejos —como el uso de activos digitales— para ocultar su participación en operaciones transfronterizas, intentando estabilizar el rial y facilitar el comercio internacional pese al creciente cerco financiero.
No es un caso aislado. Regímenes fuertemente sancionados como Irán, Rusia o Corea del Norte han volteado hacia las criptomonedas —menos reguladas que la banca tradicional— para generar ingresos y eludir sanciones. Según Chainalysis, firma de rastreo de criptoactivos, las tenencias digitales de Irán alcanzaron los 7.800 millones de dólares en 2025, con un crecimiento más acelerado que el año anterior. El poderoso Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica concentró cerca de la mitad de esas tenencias en el último trimestre de 2025, lo que evidencia su dominio en la economía iraní.
Sobre las cuentas congeladas, Chainalysis observó que hace años realizaban transferencias frecuentes y millonarias —de hasta decenas de millones de dólares— hacia otras billeteras privadas, un patrón consistente con otras billeteras vinculadas a la Guardia Revolucionaria.
Pese a la contundencia del operativo, Daniel Tannebaum, investigador senior del Atlantic Council, matizó: "La congelación es significativa, pero no creo que suponga un punto de inflexión decisivo para frustrar los intentos de Irán de seguir operando en el contexto actual". Recordó que Irán ha vivido durante décadas bajo sanciones y ha desarrollado mecanismos propios para sortearlas, incluyendo alianzas comerciales con países que mantienen relaciones pese al régimen de castigos impuesto por Washington.
#EEUU #Irán #Criptomonedas #GuerraFinanciera #CongelamientoDeActivos