La corrección del 20% en junio no es el fin del ciclo, sino una purga necesaria para limpiar el apalancamiento excesivo que se acumuló durante la subida de marzo. Vengo operando estos retrocesos hace años y el despliegue del interés abierto sugiere que gran parte de la especulación minorista ya fue liquidada, lo que deja el camino más limpio para un rebote si el soporte de los 59k se mantiene. Lo que los medios ignoran es que, aunque el gráfico mensual se ve estresado, el volumen de compra en spot sigue siendo absorbido por manos fuertes que no están moviendo sus tenencias a exchanges, algo que suele preceder a una estabilización de la oferta. Estoy posicionado en $BTC esperando que el precio confirme una base sólida por encima de los 60k; si esa zona pierde fuerza, el siguiente nivel de liquidez relevante aparece recién en los 56k, donde planeo aumentar mi exposición. Para las próximas 72 horas, monitoreo de cerca el comportamiento del libro de órdenes: si logramos romper la resistencia inmediata de los 63k, el escenario de pánico quedará anulado. El setup se invalida si cerramos el diario con fuerza vendedora por debajo de los 58k. Datos clave: El interés abierto en derivados cayó un 14% en los últimos diez días según datos de mercado, lo que indica una reducción significativa en el apalancamiento. Mientras tanto, el flujo neto hacia ETFs de $BTC muestra una divergencia positiva respecto a la acción del precio, sugiriendo que la demanda institucional persiste a pesar del ruido bajista. Históricamente, este tipo de consolidaciones en junio han sentado las bases para el movimiento estacional del tercer trimestre.