El cierre de junio dejó un saldo negativo que muchos prefieren ignorar, pero que en los gráficos mensuales se traduce en una estructura de debilidad estructural para $BTC . Vengo operando este activo hace años y cuando el precio pierde la media móvil de 20 períodos en el mensual sin una respuesta inmediata del volumen, la probabilidad de ver un barrido de liquidez hacia los 58.000 USD aumenta drásticamente. Lo que los medios masivos no mencionan es que la caída no fue solo por pánico minorista, sino por un agotamiento sistemático en el flujo de los ETF que dejó al mercado sin demanda real para absorber las ventas. Los niveles de oferta son claros: mientras no recuperemos los 66.500 USD con volumen confirmado, cualquier movimiento alcista es una trampa. Yo opero $BTC bajo la tesis de que si los 58.000 USD fallan, el siguiente soporte de relevancia técnica se encuentra en la zona de los 52.000 USD, donde se concentra gran parte del interés abierto desde el primer trimestre. En las próximas 72 horas, mi estrategia es esperar una confirmación de soporte en los 60.500 USD antes de considerar cualquier entrada en long. Si el precio no logra sostener esta área, el sesgo bajista se mantendrá vigente para el resto del mes. Datos clave: el volumen de negociación mensual cayó un 28% respecto a mayo, mientras que el funding rate se ha mantenido neutral, lo que indica que el mercado está esperando una ruptura definitiva para posicionarse. La profundidad de mercado en la parte superior del libro sigue siendo escasa, validando la falta de convicción compradora en el corto plazo.