Cuando el perro más famoso del mundo choca contra la pared de los $0.15 y rebota hasta los $0.08, no estamos solo viendo una gráfica roja, familia; estamos viendo una batalla campal entre la nostalgia de las ganancias históricas y la cruda realidad de los números actuales. 📉
La situación con Dogecoin (DOGE) está para ponerle la lupa con cabeza fría. Ahora mismo, el token está atrapado en un "canal descendente" —básicamente un tobogán de precios— cotizando cerca de los $0.095. Aunque nos duela ver ese bajón semanal del 8%, lo verdaderamente jugoso está en el análisis de fondo: ¿Ya tocamos el piso o el sótano tiene otro nivel? 🧐
Hay analistas que están sacando el archivo histórico y dicen que cada vez que DOGE baja de los $0.10, es como si estuviera agachándose para saltar. Recuerden que en 2017 subió un 9,200% y en el ciclo pasado un 26,485%. Si la historia se repite (que en crypto es un "si" muy grande), algunos proyectan que el próximo salto podría llevarnos directo a los $0.30. 🚀
Pero ojo, que aquí no venimos a pintar pajaritos en el aire. La realidad técnica nos dice que los vendedores tienen el sartén por el mango. Miren estas cifras que pesan:
Volumen de ventas: 5,400 millones frente a solo 2,800 millones en compras.
Dominio: Los compradores llevan 11 días sin poder ganarle una sola partida a los vendedores.
Fuerza de mercado (RSI): Está en 31, lo que significa que el impulso sigue siendo débil y la presión de venta es la que manda en el barrio ahora mismo. 🥊
Estamos en una zona de resistencia donde cada vez que el precio intenta asomar la cabeza, le dan un golpe para que baje. Para que ese sueño de los $0.30 sea real, DOGE necesita recuperar la zona de los $0.15, y para eso hace falta que el mercado entero se ponga de buenas. Mientras tanto, el soporte de los $0.09 es lo único que nos separa de seguir bajando.
La pregunta del millón es: ¿Estamos ante la última oportunidad de subirnos al tren a precio de descuento, o es este el fin de la era donde los memes dictaban las reglas del juego?$DOGE