En la economía globalizada, no todas las monedas juegan en igualdad de condiciones. Mientras que algunas actúan como refugios seguros de gran valor, otras luchan por superar obstáculos que impiden su adopción y estabilidad. La competencia entre divisas no es solo una cuestión de tipos de cambio, sino una carrera de obstáculos definida por barreras de entrada, costos de cambio y regulaciones.