TAO encara la próxima semana en un punto de definición.
Tras la depuración reciente, el mercado dejó atrás la presión bajista sostenida y entró en una fase de absorción. La liquidez se está reordenando y la oferta más débil ya fue mayormente eliminada.
La zona de 220–235 se mantiene como base. Mientras ese nivel se respete, el escenario sigue siendo de construcción y no de continuidad bajista.
Por arriba, 260 es el nivel clave. Ahí está la verdadera prueba.
Rechazo en 260 → continuidad lateral, movimiento aún correctivo
Aceptación con volumen → habilita extensión hacia 280–300
El foco ya no está solo en el precio. TAO empieza a apoyarse en la dinámica de sus subredes, que generan demanda real y sostienen el ecosistema. Eso cambia la lectura: menos movimientos vacíos, más estructura detrás.
Semana de definición, no de sorpresa.
El mercado va a testear 260 y ahí se decide si TAO sigue consolidando… o inicia el próximo tramo alcista.

