Domingo tranquilo. Uvas, el mercado en una pantalla y una serie de fondo. El tipo de tarde donde no pasa nada urgente y la mente igual no para.
Y en ese estado me quedé pensando en algo que vengo observando sobre $SIGN: cada vez más gobiernos adoptando su infraestructura, cada vez más contratos B2G, cada vez más integración profunda con sistemas estatales.
El CEO lo presenta como el camino natural, pero hay una pregunta que esa narrativa no responde. Cuando un gobierno adopta infraestructura de identidad, moneda digital y distribución programable de un mismo proveedor privado, ¿está ganando soberanía digital o está delegando las decisiones más estructurales del estado en manos de quien construyó el sistema?
La adopción institucional puede verse como modernización, o como el momento en que un estado firma un contrato del que difícilmente va a poder salir.
¿En qué momento la adopción institucional deja de ser soberanía y empieza a ser dependencia?#signdigitalsovereigninfra $SIGN @SignOfficial