Ni una hoja de un árbol se cae, si así Dios no lo permite. Empezar de cero, con dolor en el corazón y en el alma es el reto más grande que enfrentamos como seres humanos, caernos y tener que levantarnos porque la vida sigue, porque el reloj no para es la contradicción más grande... Me uno al duelo, me uno al dolor de mis hermanos venezolanos, me dueles tanto como te duele en carne propia, que la Paz del Señor Jesucristo pueda consolar esos corazones, que su amor y misericordia sean el motor que les impulse a seguir adelante con la certeza de que lo que viene será un avivamiento impresionante de riquezas en Gloria. Dicen por allí que cuando la noche más oscura está, es que el sol está próximo a salir 🌻