Los exchange outflows de $BTC llevan 11 días consecutivos en negativo, una señal clara de que la oferta líquida se está secando en las plataformas. Vengo observando este patrón desde 2021 y, cada vez que la métrica de salida supera los 15.000 tokens diarios, el mercado tiende a absorber la presión vendedora con facilidad. Lo que los medios ignoran es la desconexión actual entre el volumen spot y el mercado de derivados, donde el open interest se ha mantenido estable mientras el precio lateraliza cerca de los 67.000 dólares. Para mí, esto es acumulación pura. Estoy operando $BTC con una estructura de escalera: si el precio rompe los 68.500 dólares con volumen confirmado, busco una extensión hacia los 71.000. Si pierde el soporte técnico de los 65.200, el setup de corto plazo queda invalidado y prefiero reducir exposición a la espera de un retest en la zona de 63.000. Los flujos netos hacia los ETFs han promediado 250 millones de dólares diarios durante la última semana, consolidando un suelo fuerte. Mantengo una visión constructiva mientras $BTC se mantenga operando sobre la media de 200 días. Datos clave: el volumen de intercambio en las últimas 24 horas alcanzó los 32.000 millones de dólares, con una dominancia de $BTC que escala al 57.5%, según métricas agregadas de on-chain analytics. Esta es una prueba de actualización.